Detrás de cada sándwich hay un obrador: cocemos la carne despacio, la sellamos en raciones y la dejamos lista para servirse recién hecha en la esquina.
El método
La comida rápida de calle suele obligar a elegir: o sabor de cocina lenta, o servicio rápido. Nosotros separamos las dos cosas. Todo lo lento pasa en el obrador; en la esquina solo pasa lo rápido. Por eso podemos abrir locales pequeños, sin cocina a la vista ni humos, y servir en minutos algo que se ha cocinado durante horas.
La carne se marina y se cocina despacio en el obrador hasta que se deshace sola. Sin prisa: es donde nace el sabor.
Cada ración se sella al vacío por separado. Una bolsa, un sándwich: cantidad justa, cero desperdicio y sabor sellado dentro.
Esterilización comercial en el obrador. La ración queda estable hasta 12 meses a temperatura ambiente, sin conservantes.
En el local se regenera al momento, se monta el pan y a comer. Nada de cocinar ni humos: servicio rápido, sándwich caliente.
Lo que consigue el método
El resultado de separar lo lento de lo rápido: producto honesto y una esquina ágil.
Se deshace solo.
Los barrios más votados abren antes. Dinos tu código postal y te avisamos cuando montemos la esquina cerca de ti.